domingo, 28 de marzo de 2010

ROLES DOMINANTES EN LA PAREJA

Es frecuente encontrarse parejas con los roles invertidos. Mujeres viriles y hombre femeninos. Este tipo de parejas desarrollan problemas diversos, ya que una pareja debe aprender a tener ambos roles y saber en qué momento usarlos. Una mujer, cuando tiene un carácter demasiado viril, acaba anulando a la figura del hombre. Lo mismo ocurre en el hombre, que cuando ejerce un rol machista, la mujer queda sometida. Todas las parejas en principio ceden, sin embargo, con el tiempo van mostrando su verdadero carácter y van ganando terreno a la parte contraria. Llega un momento en que los roles comienzan a ejercerse y lo que comenzó siendo una manera de comenzar, acaba convirtiéndose en un hábito que rigidiza la pareja. Todas las personas saben que la pareja en sí, crea dependencia. Dicha dependencia suele ser emocional o sexual. Cuando las personas se conocen, muestran sus necesidades de manera consciente o inconsciente. La satisfacción de lo que al otro le falta, produce una especie de felicidad o goce sobre el cual nace la dependencia. Cuando una persona ofrece a otra algún tipo de satisfacción, se tiene temor a perderla porque no hay seguridad de volver a encontrar algo parecido y de aquí el sometimiento al rol de la otra persona. Es fácil encontrar hombre sometidos a una dependencia amorosa con respecto a la mujer y mujeres sometidas a una dependencia sexual respecto al hombre. Esta y otras variantes de sometimiento, se producen por el grado de dependencia creado dentro de la pareja. El sometimiento, a la larga, produce malestar. Se puede vivir más apaciblemente dentro de la pareja. Para ello, hay que resolver la inseguridad que muchas personas tienen a perder a la parte contraria y sentirse en soledad. Crear un modelo nuevo de pareja, siempre es posible. Hallar la felicidad es también una decisión.

lunes, 22 de marzo de 2010

CRISIS DE PAREJA ¿ COMO CONTINUAR ?

Muchas crisis de pareja se producen cuando vividas ciertas etapas de la misma, no saben cómo continuar. Numerosos hombres y mujeres, entran en crisis consigo mismo debido a no tener ideales de porvenir. Digamos que socialmente, la vida de la pareja está programada: trabajo, casa, hijos. Y cuando los hijos llegan a una cierta edad donde van abandonando el hogar, la pareja se enfrenta a uno de los momentos más decisivos: el sentido de su vida como pareja. Estas personas se sienten detenidas, estancadas, sin saber hacia dónde moverse o dirigirse porque no logran hallar el sentido de la continuidad a su vida personal y de pareja. Comienzan a querer vivir una juventud que no se corresponde con la edad actual, queriendo vivir situaciones o momentos, que dicen no haber hecho y para ello, creen que se tienen que separar. El psicoanálisis viene a enseñar a la pareja que se pueden construir varias vidas dentro de la vida, porque todos los obstáculos así como el potencial que puede desarrollarse, está dentro de las personas. Anoche, en una cena, estuve conversando con una pareja. Después de hablar casi una hora, el rostro de ambos se había iluminado porque se habían dado cuenta que cambiar es también una decisión. Me preguntaron por aquellas parejas donde uno de los dos no quiere cambiar. Yo le expliqué que cuando alguien no quiere cambiar es porque se halla deprimido y lo primero que tiene que tratarse es la depresión existente para luego tratar el problema de pareja. Es más habitual de lo que parece, que dentro de una pareja, uno de los dos, se halle deprimido y tras la oposición al cambio, subyace un problema que tiene que ver con el estado de ánimo.

domingo, 14 de marzo de 2010

LOS HIJOS TAPADERA

Una pareja en crisis puede caer fácilmente en derivar sus problemas hacia los hijos. Con frecuencia, muchos jóvenes e incluso niños que llegan a terapia, no dejan de ser más que la tapadera de los problemas de sus padres. Estos hijos, suelen absorber la problemática de los padres y comienzan a tener problemas en los estudios, muestran agresividad, caen en el consumo del alcohol o las drogas e incluso en la delincuencia común. En el fondo, todas estas manifestaciones tienen que ver con sus padres. Los hijos, son muy sensibles a los problemas de la familia, de manera que suelen canalizarlos a través de ellos mismos. Por eso, muchas parejas, al entrar en crisis, entran simultáneamente en crisis uno o varios hijos. Nos preguntamos que si las crisis de pareja puede afectar el desarrollo psicoemocional de los hijos. La respuesta es afirmativa. Por esto mismo, aconsejamos que las crisis de pareja se traten y se resuelvan en el lugar indicado, es decir, dentro de un marco terapéutico.

domingo, 7 de marzo de 2010

ALCOHOLISMO Y PAREJA

El alcoholismo, sigue siendo una causa importante de crisis dentro de una pareja. No todas las parejas acuden a una terapia cuando detectan que existe dicho problema. Solo cuando el deterioro de las mismas es severo, suelen separarse o buscar ayuda. La figura del hombre alcohólico sigue siendo la que mayor porcentaje ocupa frente a la de la mujer alcohólica, cada día más en auge. La pregunta que nos debemos hacer es sobre si la pareja fomenta el alcoholismo o el alcohólico se formó fuera de la pareja. Podemos responder que las dos cosas son verdaderas. Personas que ya tenían una dependencia al alcohol antes de tener pareja y personas que dentro de su experiencia de pareja, encontraron un refugio en el alcohol ante su soledad en compañía. NO existe una sola causa que lleva a una persona al uso de este tipo de droga. El problema es estructural y tiene una base infantil. La persona alcohólica tiene un trasfondo de inseguridad que ya mostró en su más tierna adolescencia. Dicho sentimiento de carencia le hace buscar refugio primero en la pareja y cuando no encuentra en la misma la satisfacción de sus deseos amoroso, busca en el alcohol paliar sus sentimientos de frustración. La variante: carencia afectiva, es una de las variantes más comunes que incita tanto al hombre como a la mujer al abuso del alcohol. Estar narcotizado por dicha droga, no deja de ser una manera de paliar el doloroso sentimiento de frustración que acontece cuando la persona experimenta su vida afectiva como carente de amor En próximos artículos seguiremos hablando de las causas más frecuentes que llevan a una persona al uso del alcohol.

lunes, 1 de marzo de 2010

¿ SE ACABA EL DESEO ?

“Estimado Dr. Martinez. Somos una pareja con mas de diez años de convivencia. Tenemos un hijo en común y entre nosotros siempre hubo amor y respeto. Sin embargo, a pesar del enorme cariño que nos tenemos, ambos sentimos que entre nosotros no hay deseo sexual. Hace más de dos años que no hacemos el amor y me pregunto, aunque me respondo a mí misma si es posible el amor sin deseo y veo que es posible. Sin embargo, a veces echo de menos esos encuentros donde mi cuerpo y el de mi marido se fundían y todo era luz y colores entre nosotros. Se puede perder el deseo o con los años el deseo se transforma en otra cosa?”
Estimada: el deseo como tú has dicho nunca desaparece, simplemente se desplaza, cambia de forma, de persona, de lugar, de tiempo. Para que en una pareja como la tuya siga habiendo amor es porque hay un deseo que sostiene ese amor. La cuestión de tener sexo o no, es más bien una cuestión que no siempre tiene que ver con el deseo. No hacer el amor no significa que no haya satisfacción por otra parte y quizás es eso lo que mas te sorprende que a pesar de no mantener relaciones sexuales se mantenga vivo el amor. Posiblemente esa sea vuestra sexualidad y posiblemente sea ahí donde se satisfacen todos vuestros deseos sexuales: en vuestra forma de amaros.