domingo, 3 de mayo de 2015

INFIDELIDAD POR AMOR

Dentro de la variedad de infidelidades, tenemos una que es la infidelidad por amor. Este tipo de infidelidad, es una construcción, es decir, es un pacto entre la pareja, de manera que su realización se lleva a cabo por motivos inconscientes. Son pareja que tras conocerse, viven una intensa etapa afectiva que puede ser desde meses hasta años y que en un momento dado, uno de los dos es infiel al otro y se lo hace saber, concretando por lo tanto “una sospecha” que desde tiempo atrás se venía manteniendo dentro de la pareja. Es el “lo sabia que había alguien”. Esto suele tener varias consecuencias. Una de ellas es producir una crisis en la pareja que hace reactivarse el deseo, siendo así que tras una pérdida del deseo, la infidelidad despierta los celos y el deseo dentro de la pareja. Aquí la infidelidad es una construcción y esto quiere decir que la pareja para “salvar” la relación pactan de manera inconsciente una infidelidad. Uno de los dos, empuja, manda al otro ser infiel. Dicho empuje de manera inconsciente se produce de una manera progresiva, donde va desapareciendo el deseo, el actos, el entretenimiento, tal que la pareja entra en una especie de hastío y aburrimiento que les lleva a la búsqueda de “un incentivo” que despierte y avive de nuevo el deseo y el amor en la pareja. Este tipo de infidelidad es por amor. “Por que te quiero, porque quiero nuestra relación, te soy infiel”. Esto hace que el “tercero” que aparece en la escena, funcione de “comodín” en la partida que se está jugando. Este tipo de infidelidad no suele ser grave y no desestructura habitualmente a la pareja, sino al contrario, le hace sentir de nuevo la pasión y el amor.

Dentro de este tipo de infidelidad de amor, existe una variante, donde la infidelidad acontece motivada para calmar cierto tipo de culpa inconsciente. Por ejemplo, una mujer que se quiere separar de su marido tras conocer a un hombre nuevo. Tras llevar a cabo la separación, el nuevo hombre la es infiel y ella calma una culpa existente en la antigua relación. Aquí la infidelidad del hombre, es por amor a ella. La interpretación es: “buscas calmar la culpa que te da separarte y para calmarla, te soy infiel.” Tras un periodo de crisis, la mujer bien puede separarse o continuar con su nueva pareja pero aquí lo que primaba era calmar la culpa, por lo tanto, esa pareja se construyó con el afán de calmar una culpa o castigo. Fue una pareja temporal, que vivió algo intenso y su fín o continuidad dependerá de los valores morales admitidos por ambos. Y de esa tolerancia se producirá la separación o la continuidad. (Continuará)

domingo, 5 de abril de 2015

CRISIS DE PAREJA. CASO CLÍNICO

Acude a consulta una pareja de cuarenta años recién cumplidos. Llevan desde hace aproximadamente un año con una crisis de comunicación que les ha llevado a plantearse la separación por diferencia de caracteres. Tienen dos hijos. Se conocieron muy jóvenes y nunca tuvieron otras relaciones que no fuera la de ellos. el carácter de él ha sido algo machista. Hombre de vida tranquila, de salir poco, de no gustarle compartir su tiempo de ocio con amigos u otras parejas. La mujer desde hace dos años ha comenzado a mostrar otras inquietudes, tales como salir con amigas, participar de actividades al aire libre con alguna pareja de amigos y este cambio de ella ha provocado los celos y la inseguridad por parte del marido. El hombre comenta que ella está cambiando mucho y ella plantea una relación mas abierta, no tan encerrados en sí mismo como hasta ahora lo fue, posiblemente por el tema de tener dos hijos pero ahora lo niños van siendo mas autosuficientes y ella considera que se han olvidado del hombre y de la mujer que eran y quiere un nuevo planteamiento de la relación. Esto le lleva a continuas discusiones pues ella quiere salir, relacionarse y él aunque dice que si, le molestan las relaciones con otras parejas, amigos y termina diciéndole a ella que salga sola. Cuando regresa todo son malas caras, reproches y celos. La mujer dice que no quiere perder su vida con un hombre así y que necesita de otras cosas pues se siente agobiada y asfixiada y todavía se ve joven para dejar pasar el tiempo de su vida como lo está haciendo. Dicen de quererse mucho y también desearse. Ella siempre ha dicho que sí a todo. Forma de ser que ya le sucedía con la figura paterna. Pero comienza a no tolerar la actitud de su marido y plantea la separación porque no ve en él actitud de cambiar o modificar algo. Refiere la mujer que quiere otra vida, que no pide tanto y él marido no acepta ese cambio en ella, tachándola de “ligera”. La mujer recibe estos comentarios como un insulto, porque siempre ha sido fiel al mismo. El marido comenta que no le gusta que ella se relacione con amigos que se han separado, que son mala influencia para su mujer. Ella insiste que necesita algo mas que lo que tiene en su relación, algo así como ser ella, poder decidir, no tener que justificar sus salidas, sus amistades, poder estar tranquila sin pensar que lo que hace va a molestar a su marido. La presión del marido a abandonar ese cambio que ella quiere, le ha hecho tomar la decisión de separarse y el marido ha dicho que prefiere la separación a estar con una mujer que no conoce y que no puede fiarse de ella.
Este es el planteamiento de esta pareja. En el estudio de la psiquis de el hombre, se observa la intolerancia sufrida cuando la mujer decide tener su espacio propio y compartir su tiempo con otras personas que no sea él. El vínculo que ha mantenido con la mujer es similar al que mantuvo en la relación con su madre durante la etapa infantil. La madre de él fue una mujer volcada en la educación de los hijos y en mantener un hogar bajo la soberanía de la figura del padre. Le fue señalado desde su terapia las similitudes entre su relación de pareja y la relación con su madre. A pesar de reconocerlo, no termina de aceptar el cambio que su mujer propone, pues sería aceptar que tiene mujer y no una madre. Este debate que a nivel inconsciente él plantea está siendo la causa del problema de esta pareja. El hombre no quiere abandonar la antigua relación que mantuvo con la figura materna y que ha reproducido con su mujer. Hay en el hombre una inmadurez emocional que ha distorsionado la relación de pareja. El hecho de que la mujer haga cosas alternativas donde él no participa o no quiere participar le hace vivir la relación como un “abandono” hacia él por parte de la mujer. Este sentimiento hace que luego la reproche, la hable mal y de manera  agresiva. Se han planteado seguir con la terapia pero ella ha tomado la decisión de separarse físicamente de su marido para que ambos valoren la posibilidad de cambiar o separarse.


PAREJAS POSESIVAS

domingo, 29 de marzo de 2015

POR QUÉ LOS HOMBRES MALTRATAN A LAS MUJERES (1ªparte )

POR QUÉ LOS HOMBRES MALTRATAN A LAS MUJERES (1ª parte)

A nivel general, existen dos tipos de maltratadores, hombres que en la relación de pareja se hacen maltratadores con el tiempo y hombres que desde un inicio ya lo eran.
En el primer caso, el perfil de hombre es un hombre normal, que comienza queriendo a la mujer pero según pasa el tiempo empieza a mostrar una hostilidad hacia ella con enfados, reproches y desconfianzas que se incrementan hasta el punto de mermar la autoestima de la mujer, convirtiéndola en una mujer sin palabras y sin capacidad de decidir. La primera pregunta que nos surge, es porqué la mujer observando este tipo de conductas en el hombre, cede y cede hasta acabar sometida. La respuesta hay que buscarla en el amor que ella siente por él. Son mujeres que se casan enamoradas y cuando comienzan a ver en su pareja los primeros síntomas de maltrato, ellas piensan que su amor hacia ellos, podrán cambiarlos. Y mas lejos de la realidad. La mujer aún portándose amorosamente con el hombre, el incremento del maltrato aumenta. Llega un momento que ella se somete a él bien por no romper el matrimonio, bien porque le quiere, bien porque no tiene medios económicos y el maltratador aprovecha esta ventaja de él sobre ella para seguir maltratándola. En este tipo de hombres, podemos ver que cuando ella le amenaza con la separación, el hombre termina derrumbándose y pidiéndola perdón prometiéndola que no volverá a hacerlo. Durante un tiempo que llamamos “luna de miel”, la respeta, la vuelve a tratar de manera normal, hasta que el ciclo se repite y vuelve a maltratarla.

Las causas siempre hay que buscarlas en la parte inconsciente del hombre, en su desarrollo sexual infantil y en la manera en que solucionó su complejo de Edipo, es decir, la fase de enamoramiento y decepción de la madre. Este tipo de hombres, son hombres que de niños tuvieron una fuerte decepción cuando descubrieron que la madre mantenía relaciones no solo amorosas con el padre, sino sexuales. Esta decepción seguida del sentimiento de rabia provocado por los celos, sumió al hombre en un terrible sentimiento de abandono que NUNCA PERDONÓ A SU MADRE. Hemos de resaltar que este sentimiento pudo quedar y de hecho la mayoría de las veces queda reprimido, siendo así que el hombre no tiene conciencia de ello y por lo general, este tipo de maltratadores suelen tener una buena relación con la madre pero la mala relación inconsciente, la decepción vivida, el sentimiento de infidelidad y abandono que en ellos se produjo quedó fuertemente reprimido y ahora con su pareja o su mujer repiten, desplazando y reproduciendo lo que no pueden recordar: el odio, la rabia y la frustración que sintieron por su madre. Según la cuantía de este sentimiento de abandono, así será el grado maltrato del hombre hacia la mujer. De lo que si estamos totalmente seguros es que el hombre repite una y otra vez la mala relación que a nivel inconsciente quedó reprimida con la madre. El psicoanálisis puede modificar y cambiar este tipo de comportamientos en el hombre y hacer de ellos hombres que lejos de odiar y despreciar a la mujer, la puedan amar, sin que el recuerdo de su madre, les nuble la razón y les pudra el corazón. ( continuará)

jueves, 26 de marzo de 2015

CASO CLINICO DUDAS SOBRE MI MUJER ( 2ª parte )

La pareja sigue en tratamiento. Ella decide enfrentarse a sus fantasmas y fantasías y dejar de huir. accede a quedar con el profesor de salsa y cuando ambos se encuentran en la casa de él, ella se da cuenta que no es sexo lo que quiere con él ni él con ella. Hay un sentimiento hermosos entre los dos que gustan de gustarse pero ella ha reconocido que ese hombre le atrae por su manera de ser y prefiere una relación idealizada que perder la ilusión de tener a alguien en su mente que le ayuda a sentirse mejor en su día a día. Ella se ha dado cuenta que estar enamorada le hace bien a su vida de pareja. No considera que esto sea infidelidad y aunque la moral educativa de su familia se le impone permanentemente, considera que puede querer de forma distinta a dos hombres. En algunos momentos tiene dudas si esto está bien o mal y sobre todo porque su marido o sabe que ella ama al otro hombre en secreto. La mujer reconoce que las relaciones sexuales han mejorado porque la idea del otro en su mente hace que el deseo hacia el profesor, se haya canalizado hacia su marido. Por algunos momentos tiene ataques de culpa puritana pero los desecha y después de la experiencia de haber abandonado ese espacio donde ella se sentía mas mujer, considera que haberlo recuperado la ayuda a vivir. 
En este caso hemos comprobado que la salida a esta crisis de pareja ha sido la aceptación de un amor y un deseo a un tercero sin necesidad de traspasar ciertos límites que la moral de ella le impone. Traspasarlos hubiera sido posiblemente haber perdido a los dos hombres por el sentimiento de culpa que le habría entrado. Ella está trabajando dicha aceptación en su vida de dos hombres a los cuales ama de manera diferente y su marido, al verla mas feliz y mas sexual no pregunta, simplemente acepta que ella se siente mejor. Le vienen ataques de celos pero comienza a tolerar que sabiendo si saber que sabe, la felicidad entre ellos, tiene relación con un tercero. 
Analizaremos mas adelante una cuestión y que fue la que ella fue empujada inconscientemente por el marido a la infidelidad. El psicoanálisis comienza a ver que el deseo de que ella fuera infiel siempre fue mas del marido que de ella. Lo seguiremos analizando. (Continuará)