domingo, 24 de enero de 2016

¿Qué hago si tengo deseos o tentaciones de infidelidad hacia mi pareja?

La pareja, como cualquier estructura humana, atraviesa en sus inicios por un momento de enamoramiento, que permite el acercamiento al otro para sentirlo como alguien conocido en el cual depositamos nuestra confianza.
En esta fase inicial, idealizamos al otro, es decir, resaltamos sus excelencias generalmente para producir una hipervaloración y tener la sensación de que el otro viene a ser “lo que nos falta”.
Esta sentimiento de “completud” que produce el enamoramiento, permite crear un clima de confianza, donde la pareja, baraja posibilidades futuras de planes, tanto en el plano de la convivencia como en el de la reproducción.
El futuro inicial de toda pareja es la reproducción, es decir, concebir una estructura familiar para el desarrollo y permanencia de la especie. Somos especie, por lo tanto, la producción de una estructura familiar es una de las primeras consecuencias a las cuales aspira toda pareja.
Por norma general, la primera pareja “seria” que tenemos, está dirigida a la reproducción de hijos manera inconsciente, es decir, a la creación de una familia. Tanto es así que el 1 de  cada 3 pareja, se separan tras la llegada del primer o segundo hijo. La cordialidad necesaria para concebir un hijo, da paso después a la aparición de muchas diferencias dentro de la pareja que hacen que se separen.
Esta pareja, podemos decir que su única función, fue la de tener hijos pero no ha constancia de que hubo pareja, ya que cuando hablamos de pareja, hablamos de hombre y mujer y no tanto de padre y madre, que ya hemos visto que para ser padres, no hace falta ni siquiera estar en pareja.
Una vez que la estructura familiar se ha producido, el paso a pareja tiene ciertos grados de dificultad porque las diferencias en el carácter, la personalidad, restan mas que sumar y debería ser lo contrario: cuanto mas diferentes son las personas, mas posibilidad de intercambio. Sin embargo, buscamos que el otro se parezca a nosotros, que el otro y yo parezcamos la misma persona. Semejante idea produce a la larga mas discordias que beneficios, porque para que dos personas se parezcan, en algo tienen que anularse a sí misma y esto, no siempre da buenos resultados.
Cuando hacemos al otro parecido a mí o creemos que es parecido a mí, ocurre que en algo “desatendemos al otro”. Creer que el otro es una parte mía o porque se parece, creerse que ya le pertenece, hace que de manera inconscientes caigamos en el “abandono del otro” ( continuará)



domingo, 27 de diciembre de 2015

CUANDO QUIERO QUE MI PAREJA ME SEA INFIEL.

Las investigaciones que ha llevado a cabo el psicoanálisis en los últimos cuarenta años, muestra en multitud de parejas o personas que acuden a consulta por un problema de infidelidad en la pareja que la infidelidad es producto del deseo de dos. El hombre que le es infiel a la mujer es por un deseo de ella y la mujer que le es infiel al hombre, es por un deseo de él. Semejante frase provocará la ira en mas de una persona que lea esto pero si nos adentramos en los mecanismos inconscientes de la personalidad, todo lo que sucede siempre es motivado por la existencia de un deseo inconsciente. ¿Qué deseo inconsciente puede haber en un hombre de ver a su mujer en brazos de otro y viceversa? Es cierto que cuando la pareja entra en un desgaste tras años de convivencia o bien el deseo ha desaparecido o mermado quedando una monótona presencia, una infidelidad puede salvar a la pareja, en el sentido que tras una infidelidad, siempre se reactiva el deseo de nuevo en la pareja. Es fácil escuchar que al infiel no se le perdona y que se le castiga con no concederle mas favores sexuales. Esto significa que la persona que ha producido la infidelidad es por deseo de la otra. Esto reactiva el deseo, reactiva la pareja pero dependiendo del grado de aceptación de “la infidelidad” se actúa o a favor de rescatar la pareja o a favor de destruirla. Cuando una pareja, tras una infidelidad conversan y hablan de los motivos por los cuales se llegó a la misma, siempre sacan en claro la falta de deseo o la monotonía que la pareja ya padecía. Digamos que ciertas infidelidades son un punto de inflexión para la pareja, es decir, un modo de cerrar una etapa y abrir una nueva. Si la fidelidad es un pacto, la infidelidad también lo es. Digamos que cuando la infidelidad es pactada, es decir, se comete el acto infiel para ser descubierto, es para salvar la pareja. Sin embargo, cuando la infidelidad se comete para no ser descubierta, a la larga supone el enterramiento de la pareja, ya que no se descubre porque se está construyendo por otro lado una nueva pareja, que cuando medianamente se haya construido, se abandonará a la antigua pareja. Por lo tanto, mejor que las infidelidades sean pactadas para comenzar a hablar del desgaste del deseo en la pareja.



domingo, 1 de noviembre de 2015

QUÉ SUCEDE CUANDO SOLO ESCUCHAMOS LA VOZ DE LA MADRE

Es la primera voz que oímos. Las primeras palabras, la ideología vienen de la voz de la madre. A través de ella el ser humano aprende a hablar, a escuchar, a andar, a comer. ¿Hay acaso voz más importante para un niño que la voz de la madre? Esa voz constituye al niño primordialmente hasta que otras voces entran entre el niño y la madre. Voz del padre y del mundo para que el niño tenga en su mente algo más que la voz de la madre. Ella ejerce un poder sobre el niño, que ella sabe. Si no deja que otras voces entren, el niño sólo escuchará su voz. Voces del exterior que no son la voz interna de ella. Voces necesarias para el enriquecimiento del niño para no agotarse en las mismas frases, las mismas palabras durante toda su vida, para que su inteligencia sea algo más que la voz materna. El adolescente, el hombre joven y el hombre maduro, compara toda frase o pensamiento externo con la voz inconsciente de la madre. Hay siempre una comparación entre lo nuevo con lo escuchado o conocido de ella. Y dependiendo cómo halla sido la incorporación de la voz del padre ( sería lo mismo decir cualquier voz que venga del mundo ) escucharemos al mundo, creceremos. Dejaremos que otros pensamientos enriquezcan nuestro psiquismo. Hemos estudiado que toda dificultad al crecimiento del adulto o toda detención en el aprendizaje del niño tiene que ver con no poder incorporar, incluir, sumar otras voces y ello es debido a un sometimiento a una única voz: la materna. Aquello que rechazamos, que no podemos incluir como diferente a nuestra manera de pensar, debe pensarse desde el sometimiento a una sola voz interna.Cuando el ser humano tiene inseguridad, falta de autoestima, incapacidad para afrontar nuevas tareas, problemas en la comunicación con la pareja o el mundo, es porque no puede incluir otras voces. No puede dejar de oír la voz interna de una madre que firmó con la supuesta verdad de su palabra, la sentencia de muerte de su hijo.

domingo, 18 de octubre de 2015

¿QUÉ ES UN PADRE? (3ª parte)

El respeto y el temor al padre  posicionan  al niño y a la niña frente a  la función de la virilidad. Una posición paterna  excesivamente permisiva o pasiva puede impulsar a que los hijos  inclinen sus preferencias sexuales hacia una elección de objeto homosexual.
Las mujeres casadas en segundas nupcias con hijos de una primera relación pueden tener,  a veces,  problemas para tolerar las intervenciones de su nueva pareja sobre ellos. El padre, independientemente de que sea o no sea el padre biológico,  es mas  una función que una figura física. Por tanto, da igual quien la ocupe siempre y cuando esté bien llevada a cabo. De hecho,  muchos niños consideran a   su segundo padre  mejor que al primero, lo que tiene que ver con la credibilidad que la madre le otorgue en su  nuevo cometido. Si ella lo  acepta y lo asume  como tal , el niño también lo aceptará.
Las funciones que el  padre ejerce   tienen que ver con la introducción de la Ley y con el  amor a lo social.  Su tardía aparición lleva al niño a darse  cuenta de  que el amor de la madre, en realidad, es el padre  y que él procede de la unión de ambos.   El amor, tanto materno como paterno,  tiene como significado la generosidad y representa  para el  hijo un DON DE AMOR.
Un padre ama a su hijo de manera incondicional,  sin pedirle nada a cambio y sólo quiere para él  que  se desarrolle como ser humano.  Por eso,  lo único que se puede hacer por el padre es amarlo.
En algunas circunstancias, puede ocurrir que  encontremos  mujeres  que  les impidan situarse adecuadamente en su función de padre.  Es el caso de las llamadas MADRES OPACAS que se interponen  para no dejar  pasar a través de ellas, la palabra del padre al niño.  Son madres auténticamente neuróticas que solo viven para sus hijos sin importarles para  nada el resto del mundo. Nunca  dejan intervenir al padre  en  las actividades  educativas y si  lo hacen, se toman el cuidado  de anular, despreciar  o desprestigiar sus opiniones  ante el hijo y  la sociedad.
En contraposición, la variante sana serían  las llamadas MADRES TRANSPARENTES,  mujeres que valoran y respetan  la figura paterna y permiten el  necesario pase  de la Ley del Padre.
Cuando en el niño no se ha instalado adecuadamente la función paterna, debido a una posición desvalorizada del  padre   o a la intervención de  una madre opaca, aparecerán   importantes trastornos psíquicos durante  su desarrollo emocional e intelectual que afectarán gravemente a su futuro.

Que la función del padre no exista , equivale  a decir: “ Si Dios no existe,  entonces todo está permitido “. ( Los Hermanos Karamázov. F. Dostoievski. )