miércoles, 26 de noviembre de 2014

CLAVES PARA ENTENDER LA PAREJA (3) EL ENAMORAMIENTO

La pareja suele surgir de encuentros fortuitos la mayoría de las veces, lo cual quiere decir que dos personas, desconocidas en todo, han sentido una atracción y comienza el proceso de enamoramiento que les permite acercarse el uno al otro.
El enamoramiento se considera un estado “artificial” que surge precisamente para poder acercarse a la otra persona. Enamorarse es idealizar al otro. La idealización consiste en un estado “alucinatorio” donde a la otra persona le atribuimos cualidades de nosotros mismos.
Esto permite enamorarse, entregarse y comenzar el idilio de la pareja.
Idealizar al otro también es proyectar sobre el otro nuestras ilusiones o fantasías que viene a colmar el sentimiento de falta afectiva que toda persona de un modo u otro padece. Ver  al otro como alguien ideal  produce un bienestar que calma el sentimiento de vacío y permite que se generen lazos afectivos para seguir avanzando en el comienzo de la relación. Idealizar al otro conlleva a sí mismo la aparición del sentimiento de posesión. Esta cercanía y a la vez confianza que produce el enamoramiento donde sentimos al otro como si le conociéramos de toda la vida, refuerza la aparición de los celos y de ahí el surgimiento de la fuerza que produce el sentirse enamorado, donde se puede llegar a estados y actitudes de lo más extravagantes cuando los celos hacen su aparición.

¿Es normal que el enamoramiento se acabe? El enamoramiento es un estado artificial porque no tiene en cuenta al otro, es decir, idealizar al otro no es tener en cuenta al otro. Según avanza la relación, la pareja empieza a mostrar sus gustos, su manera de ser, sus virtudes, sus defectos y se comienza a ver que el otro ni es el ideal y que difiere en muchos aspectos de cómo soy. Esta “decepción” suele llevar a la pareja por dos caminos. Uno de ellos es la decepción. La pareja al comprobar que el otro no es mi ideal, directamente interrumpe el continuar. El segundo camino es valorar si compensa lo que el otro puede o no aportarme y tolerar por lo tanto las diferencias y las similitudes. Si la pareja ve más cualidades o virtudes que la falta de la mismas, continua la relación y sigue construyéndola. Este tiempo que consiste en pasar de la idealización a la realidad conlleva la aparición de pactos inconscientes de carácter emocional que de una manera u otra marcarán el destino futuro de la relación. (Continuará)

miércoles, 19 de noviembre de 2014

CLAVES PARA ENTENDER LA PAREJA. (2) PROYECTAR SOBRE EL OTRO



La falta de comunicación o de entendimiento dentro de la pareja está producida no tanto por lo que se dice o no se dice, sino “hacia quien se dice”. El psicoanálisis viene mostrar que los reproches al otro son proyecciones de uno mismo pero vuelto hacia la otra persona. Es decir, que cuando reprocho algo hacia el otro, mi narcisismo no me deja ver o admitir que las acusaciones hacia la otra persona tienen que ver con algo no reconocido de mi mismo. El mecanismo de proyección, es un mecanismos que se observa en todas las parejas y es la causa tanto de la falta de comunicación como de las actitudes neuróticas de las personas. La proyección de algo mío sobre el otro forma parte de los llamados mecanismos narcisistas de defensa. Esto quiere decir que nos defendemos frente a la posibilidad de aquello que nos cuestiona o que nos indica que debe ser transformado. El ser humano se ama a sí mismo sobre todas las cosas. Aún aquellas personas que dicen no quererse o despreciarse, esto no es cierto, porque toda actitud de reproche hacia uno mismo no deja de ser un reproche hacia otra persona pero vuelto hacia uno mismo. Cuando digo que el ser humano se ama a si mismo sobre todas las cosas quiere que el narcisismo primario o infantil hace mantenerse a las personas en una actitud de “no cambio” y por lo tanto defendiendo una manera de ser y actuar que aunque no sea la adecuada, la mantiene y la cuida solo por el hecho de pertenecer a ella misma. En la frase “quien me quiera me tiene que aceptar tal y como soy” se descubre el narcisismo que encierra la frase. Las personas que se definen por una manera única de ser, desde el psicoanálisis pueden ser evaluadas como neuróticas. Quiere esto decir que ser siempre de la misma manera es lo más anti humano que puede existir, porque si algo caracteriza a lo humano es su enorme versatilidad y plasticidad. Y cuando una persona “siempre es fiel a si misma” esto ya es un síntoma de neuroticismo.

Esto puede verse en la pareja. Frente al otro nunca podemos ser nosotros mismos, lo cual lleva a decir que una pareja se comunica mejor cuando cada uno se parece menos así mismo. Si dejo de ser yo puedo ser el que mi pareja necesito. Cuanto más quiero ser yo menos puedo ser lo que el otro necesita que sea. Miguel Martinez. Medico Psicoanalista. Asesor Consejero Parejas. Tfno. 667.518.809.

jueves, 13 de noviembre de 2014

CLAVES PARA ENTENDER LA PAREJA (1)

Cuando una pareja acude por primera vez a una consulta de psicoanálisis, desde la primera entrevista, el psicoanalista puede percibir que cuando se hablan ningún sabe a quién se está dirigiendo.  Es frecuente ver el reproche al otro, acusándole de cómo ha evolucionado la pareja hasta la pérdida del amor, del deseo o del interés. Después de valorar a la pareja conjuntamente, suele procederse a entrevistar la pareja por separado. Cuando escuchamos lo que uno dice del otro, no tiene nada que ver con lo que el otro dice ser de sí mismo. Esto lleva a confusión a especialista que no son especialistas en terapia de pareja y se dejan guiar por el discurso manifiesto de lo que uno dice del otro. Si la mujer dice que el marido ya no la quiere, desde el punto de vista del psicoanálisis, no escuchamos “mi marido no me quiere”, sino la secuencia de deseos inconscientes que han hecho de la mujer una persona no querida. Cuando el hombre dice que mi mujer ya no me desea, el psicoanalista no escucha “mi mujer no me desea” sino que reconstruirá la historia de deseos en el hombre que han trabajado en él hasta conseguir que la mujer deje de desearle.
Quiere esto decir que cuando una pareja habla, una cuestión es “lo que dicen conscientemente” y la segunda cuestión “lo que significa inconscientemente”. Podemos afirmar que NUNCA coincide lo que decimos con lo que realmente este.
Este maravilloso descubrimiento de Freud sobre el funcionamiento de la mente, nos hace diferenciar dos instancias en nuestra mente que denominamos la parte consciente y la parte inconsciente de la personalidad. Ambas funcionan en conjunto pero tienen a su vez un funcionamiento independiente. Podemos decir que lo que nos llega a la conciencia es un producto inconsciente pero disfrazado.
¿qué sentido puede tener que algo de nosotros mismos nos llegue a la conciencia disfrazado?  Tiene el sentido de ocultar algo, querer decir otra cosa. Aquí tenemos lo que tantas parejas dicen: no le entiendo, no comprendo porqué hace tal o cual cosa. Es decir, lo que no comprendemos del otro es porque detrás de lo que dice o hace se halla otra cuestión u otra intención pero disfrazada.  De este modo podemos ver cómo las parejas no comprenden las palabas del otro, su actitud, su comportamiento, los cambios repentinos de humor, etc…

todo esto tiene una lógica desde el punto de vista inconsciente. Siendo así que lo que desde la conciencia consideramos ilógico, desde lo inconsciente encontramos su sentido que debe ser traducido y ese es el trabajo del psicoanalista. (continuará)

domingo, 2 de noviembre de 2014

¿CRISIS DE PAREJA? NECESITAS UN ASESOR DE PAREJAS

Una crisis de pareja, no siempre tiene que terminar en ruptura. Desde el punto de vista de la terapia psicoanalítica de parejas, una crisis de pareja, habitualmente supone un punto de giro o inflexión para poder continuar con la relación. El problema viene cuando se acude a un “especialista” que no tiene experiencia en crisis de pareja.  Son muchos los psicólogos que dicen ser expertos en crisis o problemas de pareja. La mayoría de ellos se encuentran que frente a una crisis de pareja optan por situaciones de mediación, para tratar de calmar el malestar del problema de pareja pero esto no es la solución. Habitualmente, toda crisis indica que algo debe ser modificado o transformado dentro de la pareja. Cuando se llega a un problema de pareja es porque ha saltado una señal de alarma que pide algún cambio, alguna modificación bien en la forma de comunicación o bien en la sexualidad de la pareja. Un asesor matrimonial es un especialista con una amplia trayectoria en crisis  o problemas de pareja. La formación de un asesor matrimonial está dirigida a entender los procesos inconscientes individuales que suceden a cada miembro de la pareja para encontrar las causas en cada uno de ellos y ver su grado de implicación en el problema o crisis de pareja. En las crisis de o problemas de pareja, no hay culpables, sino responsables. Esto quiere decir que tanto lo que le sucede a uno como a otro, siempre es producto de un deterioro comunicativo, de un no ceder, de mantener posturas orgullosas o narcisistas o bien querer imponer la voluntad al otro y el otro cede hasta que se rebela. Las causas de las crisis o problemas de pareja hay que buscarlas a nivel individual. Un asesor matrimonial tiene una formación psicoanalítica y es capaz de detectar las causas ideológicas y la influencia familiar sobre el modo de ser de cada individuo y de ahí, entender que la mayor parte de las crisis o problemas de pareja son producidas por modelos familiares o sociales adquiridos y que se repiten en la pareja. De ahí que la misma acabe perturbándose o sufriendo problemas o crisis de pareja por estar repitiendo de manera inconsciente modelos educacionales adquiridos.

Un asesor matrimonial es capaz de ver, escuchar y entender los modelos familiares que actúan sobre cada miembro de la pareja y detectar su influencia en la crisis o problema de pareja. Si no se trabajan la parte inconsciente individual de la pareja es prácticamente imposible entender las causas que deterioran a la pareja. El asesor matrimonial no es un mediador, es una persona dotada de unos instrumentos psíquicos de enorme precisión que detecta esa influencia familiar o social en los problemas de pareja. De ahí que tras una o dos entrevistas conjuntas, la terapia de pareja debe ser de manera individual porque lo que entre ellos no comprenden, logra entenderse a nivel individual cuando el asesor matrimonial trabaja sobre cada miembro de la pareja. El psicoanálisis, es el instrumento de trabajo, con el cual opera un asesor matrimonial de manera que los cambios que produce en la pareja permiten reconstruir una nueva pareja, para darle un enfoque novedoso a la rutina y a la falta de deseo e interés de la pareja, construyendo un futuro con una dimensión de felicidad mayor.