El niño frente a la figura del padre no le queda mas remedio que pactar, siempre y cuando haya padre y el padre haya sido una construcción de la madre. ¿ qué quiere decir esto ? Con frecuencia nos encontramos ( y cada vez mas ) a mujeres que sólo quieren de su pareja tener un hijo. Cuando lo tienen, el hombre pasa a un segundo, tercero o cuarto lugar en la relación con la mujer. De ahí que muchas crisis de pareja se dan con el nacimiento de un hijo, ya que la mujer, del hombre solo le interesaba la posibilidad de tener un hijo y una vez tenido, el interés por el hombre desaparece. Si la mujer no le da importancia a la figura del padre, podemos decir que no va a dejar que el hombre haga su función. Este tipo de madres, llamadas madres castrantes u opacas, anulan frente al hijo la figura del padre, de manera que el niño, aún teniéndolo, crece si padre. Esto produce graves trastornos en el desarrollo del niño pues su crecimiento es carente de figura paterna, de manera que algo incompleto se ha formado en su mente y este tipo de madres castrantes, generan una fuerte dependencia emocional en el niño o la niña que dificilmente se puede deshacer de dicha dependencia. Un niño sometido a la influencia educativa de una madre castrante, luego de adulto puede ser impotente para enamorarse, amar o mantener relaciones sexuales plenas con otras mujeres. Al ejercer sobre él una sobre influencia materna, la madre ha hecho que el niño varón ligue toda su libido sexual y amorosa sobre su figura. Esto hace que de adulto, dicha libido no goce de la libertad que tendría que tener para mantener relaciones amorosas sanas con otras mujeres. Son los hombre que nunca pueden amar a una mujer. Aunque lo intenten, siempre acaban siendo abandonados por las mujeres porque son incapaces de establecer lazos afectivos y emocionales con otras o viven de manera anodina e insulsa en pareja. Exactamente no sufren porque de manera inconsciente saben que todo su amor lo tienen reservado para la figura materna. Y frente a la vida, acaban de manera solitaria o fracasando en pareja. La mujer llega a tener conciencia de la fuerte dependencia que sobre estos hombres ejerce la figura materna, sin importar ni la edad ni el paso del tiempo. Son relaciones duraderas, inmortales que ni aún con la muerte de la madre, estos hombres superan. ( continuará )
sábado, 14 de mayo de 2011
¿ ES BUENO LA MASTURBACION ?
Los últimos estudios psicoanalíticos han demostrado que las parejas se separa porque no toleran el goce que ellos mismos han producido. Hemos dicho que una pareja, son como mínimo dos y a partir de ahí, cada uno sumas sus fantasmans imaginarios o las relaciones en la realidad que tolere.
Cuando hablamos de goce, debemos hablar de sexualidad y toda persona que no se ha psicoanalizado, por norma general tiene una sexulaidad mas infantil que adulta. Esto significa que las primeras manifestaciones de la sexualidad infantil tanto en el hombre como en la mujer, dejan huellas que pueden condicionar la vida adulta. Conocidos son los casos de mujeres y hombres que hayan tanto placer en la masturbación que dificilmente pueden renunciar a ese goce solitario para compartir otro goce en pareja. Cuando la actividad masturbatoria en la etapa infantil ha sido muy intensa y se extiende hasta muy avanzada la adolescencia o comienzo de la edad adulta, puede producir serias dificultades en el establecimento de lazos o relaciones sexuales con otros. Dice Freud que lo que dio placer en un primer momento dificilmente puede ser abandonado. De manera que un goce sexual o amoroso, solo se abandona si existe otro mejor que lo reemplace. De ahí que cuando una mujer onanista comienza a tener relaciones sexuales y no las halla del todo placenteras es muy probable que acabe rechazando las relaciones con los hombres antes que abandonar su goce onanista ( masturbatorio ). Al hombre le pasa igual. Cuando el goce masturbatorio se alarga mucho tiempo, aparece una timidez sexual frente a la mujer que le puede impedir el acceso a la heterosexualidad adulta. Masturbarse es un acto solitario que no necesita de otro. Se puede hacer en cualquier sitio y a cualquier hora. Mantener relaciones con otra persona necesita de pactos, confianza, un lugar etc... Un hombre puede ver mas complidado mantener relaciones sexuales con una mujer que masturbarse. Y una muje lo mismo y como los seres humanos tienden a la pereza, es mas fácil que un onanista compulsivo rechace las relaciones con el otro sexo que por trabajosas, le llevan mas tiempo que practicar el onanismo a solas. Con esto no quiero decir que la masturbación sea mala. Nada de eso, la masturbación es neurótica cuando es el único modo de sexualidad que un sujeto tiene. Rechazar a los otros, no mantener relaciones con otros, a la larga, es más neurótico que ventajoso.
Cuando hablamos de goce, debemos hablar de sexualidad y toda persona que no se ha psicoanalizado, por norma general tiene una sexulaidad mas infantil que adulta. Esto significa que las primeras manifestaciones de la sexualidad infantil tanto en el hombre como en la mujer, dejan huellas que pueden condicionar la vida adulta. Conocidos son los casos de mujeres y hombres que hayan tanto placer en la masturbación que dificilmente pueden renunciar a ese goce solitario para compartir otro goce en pareja. Cuando la actividad masturbatoria en la etapa infantil ha sido muy intensa y se extiende hasta muy avanzada la adolescencia o comienzo de la edad adulta, puede producir serias dificultades en el establecimento de lazos o relaciones sexuales con otros. Dice Freud que lo que dio placer en un primer momento dificilmente puede ser abandonado. De manera que un goce sexual o amoroso, solo se abandona si existe otro mejor que lo reemplace. De ahí que cuando una mujer onanista comienza a tener relaciones sexuales y no las halla del todo placenteras es muy probable que acabe rechazando las relaciones con los hombres antes que abandonar su goce onanista ( masturbatorio ). Al hombre le pasa igual. Cuando el goce masturbatorio se alarga mucho tiempo, aparece una timidez sexual frente a la mujer que le puede impedir el acceso a la heterosexualidad adulta. Masturbarse es un acto solitario que no necesita de otro. Se puede hacer en cualquier sitio y a cualquier hora. Mantener relaciones con otra persona necesita de pactos, confianza, un lugar etc... Un hombre puede ver mas complidado mantener relaciones sexuales con una mujer que masturbarse. Y una muje lo mismo y como los seres humanos tienden a la pereza, es mas fácil que un onanista compulsivo rechace las relaciones con el otro sexo que por trabajosas, le llevan mas tiempo que practicar el onanismo a solas. Con esto no quiero decir que la masturbación sea mala. Nada de eso, la masturbación es neurótica cuando es el único modo de sexualidad que un sujeto tiene. Rechazar a los otros, no mantener relaciones con otros, a la larga, es más neurótico que ventajoso.
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lunes, 2 de mayo de 2011
¿ DE QUE GOZAN LAS MUJERES ?
Estudios psicoanalíticos avanzados han descubierto que el goce femenino no es cuestión del órgano ni del orgasmo, sino de la relación moral que la propia mujer tiene con su concepción de sexualidad. El goce de la mujer se mantiene dentro de una paradoja. Lo que goza en ella no coincide con lo que ella creer gozar. Incluso el goce femenino suele ser causa de ruptura y crisis de pareja ya que hay un goce en la mujer que el hombre no tolera. Ante la intolerancia del hombre ante el goce femenino, a ella no le quedan muchos caminos. El mas común es el de la represión de sus deseos y toda su sexualidad transformarla en masoquismo, dolor, insensibilidad o enfermedad. El hombre que no tolera el goce de la mujer, tiende a acallarlo, a censurarlo, a reprimirlo en ella. Muchos hombres no toleran ver gozar a la mujer porque se dan cuenta que el goce de ella tiene que ver con él y a veces no es con él sino de la tolerancia de ella misma a su propio goce. De aquí puede surgir un hombre impotente o eyaculador precoz, cuyo síntoma no es mas que una intolerancia al goce femenino y a la vez una venganza contra ella, pues prefiere dejarla insatisfecha antes que verla gozar. Dicho egoísmo masculino puede llegar a producir un desencantamiento amoroso por parte de la mujer, porque ella percibe que tras su síntoma – eyaculación precoz o impotencia- se esconde un hombre egoísta, temeroso o vengativo. Este tipo de conductas, acaba minando el ánimo de la mujer y la hará llevando a una separación física y psíquica de su pareja. Hay algo en el hombre de intolerancia a la sexualidad femenina. De hecho, la envidia en el hombre siempre es envidia femenina. Son hombres que no aceptan que su pene es más órgano de goce de ella que de él, así mismo no terminan por aceptar que la vagina no es de la mujer sino que es órgano de goce masculino. Todos los problemas de pareja se pueden resumir a las tolerancias e intolerancias al goce. Cuando un hombre o una mujer han tenido un desarrollo psicosexual inapropiado, es muy probable que vivan y amen de manera infantil e inmadura. Cuando es así, la genitalidad pasa a un segundo plano y la sexualidad queda relegada a estadios anteriores sexuales: el masoquismo y el sadismo. De ahí que las parejas que tienen serias dificultades sexuales, se están agrediendo permanentemente. Lo que tendría que ser una tensión sexual satisfecha con la cópula genital se transforma en una tensión sexual de palabras: peleas, forcejeos y llanto-eyaculación final. ( continuará )
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martes, 26 de abril de 2011
Cuando el dolor es una droga
El amor es un sentimiento civilizador, capaz de hacer a una persona renunciar a sus intereses personales por los demás. El amor de pareja, está tocado por el sentimiento de los celos, de manera que sirven para proteger a la pareja de influencias externas. De hecho, la mayoría de las parejas acaban restringiendo en gran parte su relación con el mundo a modo de protección. Es sabido que la pareja, el matrimonio está contínuamente bajo nuevas y variadas tentaciones- entre ellas internet-. Tal es así que el amor puede sucumbir cuando no se cumplen ciertas espectativas. La demanda de amor, por norma general, tanto en el hombre como en la mujer puede llegar a ser insaciable, hasta el punto que puede crearse una dependencia extrema hacia el amor de la otra persona que llega a producir los mismos trastornos emocionales, psíquicos y fìsicos que cualquier otra drogodependencia. Es decir, que el amor, como sentimiento de producir seguridad o de sentirse seguros, puede producir dependencia. Dicha dependencia puede tener diferentes connotaciones en el hombre y en la mujer dependiendo de los modelos de educación y de ciertas constelaciones psicológicas. Hay mujeres extremadamente dependientes del amor de un hombre y hombres extremadamente sometidos al amor de una mujer. Lo que si podemos decir es que el amor, cuando sobre pasa ciertas cuotas de energía, la persona que ama se enpequeñece frente a la persona amada, que queda engrandecida. Cuando se ama, algo se pierde aunque algo se gane. Cuando somos amados nos sentimos más seguros pero no es así el que ama, que puede llegar a sentirse en condiciones mas desfavorables. Amar, no es tanto del orden de dar y recibir. No existe el amor recíproco aunque sea lo que se busca. Cuando se ama, algo se pierde y por eso se reclama al otro nuestra parte de amor. También la vivencia del amor nunca es igual para todos. El que da siempre siente que da mas que recibe y de ahí una insatisfacción. Pero el amado puede sentirse también insatisfecho por mucho amor que reciba. ¿ Dónde está el límite?. Para entenderlo, debemos remitirnos a los orígenes del psiquismo humano y mas en concreto al llamado Complejo de Edipo ( continuará )
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lunes, 11 de abril de 2011
ORIGEN DE LOS CELOS DELIRANTES-PARANOICOS EN EL HOMBRE
Una pareja jóven, recién casada, acuden a terapia de pareja debido a la aparición de unos celos delirantes, con tintes paranoico en la figura del hombre. Su delirio celoso consistía en " pillar a su mujer in fraganti " coqueteando con otros hombres en diversas situaciones: saludar amablemente a los hombres del vecindario, mirar al conductor del autobús, dejarse la cama sin hacer, dedicarse mucho tiempo al arreglo personal, comprarse ropa, maquillaje, hablar por teléfono sin saber a quien, etc… La situación llegó hasta un límite donde se rozó casi la agresión física. Nuestra mujer, una persona bastante clásica y de moral fija, se encontraba desesperada ante la situación. No comprendía por qué todo el delirio celoso se producía al día siguiente o a las horas de haber llevado a cabo un coito satisfactorio. Un análisis exhaustivo del caso, permitió descubrir que el hombre padecía de poderosos deseos homosexuales inconscientes. Dichos deseos eran, por supuesto, inaceptados por la conciencia del individuo y jamás podría llevar a cabo la realización de los mismos. La energía de dichos deseos homosexuales, se habían desplazado a la figura de la mujer y el sujeto había encontrado una " eficaz solución a su problema". Transfirió todos sus deseos homosexuales a su mujer, bajo la fórmula: " no soy yo quien desea a los hombre, sino que es ella.". De esta manera sus deseos se habían canalizado pero bajo el mecanismo de los celos. Justo aparecían después del coito porque al satisfacerse los deseos heterosexuales, era más fácil que los deseos homosexuales, hicieran su aparición bajo el relajamiento de la resistencia. Una terapia psicoanalítica de un año, le hizo reconciliarse con su homosexualidad latente y se curó de los celos delirantes.
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jueves, 31 de marzo de 2011
EL GOCE SEXUAL SIEMPRE EXISTE
La diferencia del hombre con los animales, es que ha hecho de los organos de reprodución, órganos de goce. La sexualidad tal como la entendemos las personas, tiene que ver no sólo con la genitalidad, sino con el modo de comunicación, aceptación, rechazo y atracción del otro. La genitalidad, está tocada por cuestiones psicológicas, de manera que cualquier malestar, dentro de la psiquis, tiene una repercusión en lo sexual-genital. En el caso de la pareja, la sexualidad puede llegar a asustar. De hecho, la mayoría de las parejas tienen algún tipo de trastorno en la sexualidad por la existencia de cuestiones morales en torno a la misma. La educación sexual sigue los patrones familiares, de manera que hay algo en el hombre y en la mujer heredado de la figura de los padres, que guarda mas relación con la concepción del goce que con aspectos propiamente de las prácticas sexuales. Tal es así que se puede gozar de un desprecio, de un coitos interruptus, de una eyaculación precoz y hasta de una impotencia. Los síntomas sexuales, así como las alteraciones de la misma, inconscientemente, son satisfacciones de deseos. El psicoanálisis viene a demostrar que todo hombre, toda mujer padece de doble personalidad: la consciente y la inconsciente. Esto es así, que tanto el hombre como la mujer, son otros. Una mujer es varias y un hombre siempre es varios. Cuando un hombre y una mujer mantienen algún tipo de relación, acontece una conjugación o una nueva combinación de esos hombres y esas mujeres que hay dentro de él y de ella. Y la combinación aunque no funcione la relación, siempre es exacta y precisa, porque lo que da placer a nivel inconsciente, puede ser causa de displacer y malestar a nivel consciente. Tal es así que una pareja goza no solo de los triunfos, sino también de los fracasos. Las disfunciones sexuales tienen un origen inconsciente y pueden quedar encumbradas o disfrazadas por las manifestaciones tiernas del amor. Una mujer puede estar insatisfecha sexualmente y compensarlo por la tierna predisposción de su pareja a amarla. Amor y sexo, se parecen y de ahí la confusión pero también es una compensación ante la carencia o falta de uno de ellos. No existen las relaciones perfectas. Los exitos y los fracasos dentro de las relaciones de pareja son atribución a la incapacidad de aceptar que el ser humano, goza hasta cuando sufre ya que por todos son bien sabidas las misteriosas tendencias masoquistas propias del alma humana. Solo el psicoanálisis trae luz a los problemas de pareja, pues lo que son manifestación de síntomas a nivel consciente, son la satisfacción de ciertos deseos a nivel inconsciente.
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domingo, 6 de marzo de 2011
EL ORIGEN DE LA SEXUALIDAD FEMENINA
Freud, ya habla que el niño y la niña, pasan por una fase de identificación a la figura del padre y de la madre. En esa etapa, ocurre la llamada fase del espejo, en la cual el niño ve en la figuras de los padre un modelo a los cuales identificarse. Este estadio, es fundamental para la constitución sexual del niño, porque según el modelo de identificación que se halla producido en él, así será el modo en que vivirá y se relacionará de adulto con el resto de hombres y mujeres. La mujer pasa en primer lugar por una fase de identificación hacia la figura de la madre. En dicha identificacion, no solo quiere ser como ella sino que también desea el objeto de amor de la madre: el padre. Esto la hará rivalizar con ella por el amor y el cariño del padre. Si una niña no logra superar este complejo de rivalidad hacia la madre, en el futuro, nos encontraremos a mujeres que de continuo se están peleando con la madre y la relación siempre es tensa y mala. La causa es una rivalidad no resuelta porque inconscientemente, este tipo de mujeres, siguen amando al padre, de manera que la madre no deja de ser un obstáculo hacia la consecución de su objetivo infantil: conseguir la totalidad del amor del padre.La niña, mas tarde pasa por una fase de enamoramiento hacia el padre, de manera que su deseo queda erotizado por la figura del padre y en su inconsciente, desea tener un hijo con el padre. La no consecución de su deseo, la hace sufrir una enorme decepción y frente a la misma, solo tiene tres opciones: a) volcar su libido sexual hacia los hombres, b) refugiarse en la soledad - de manera que frente a los padres perdura un odio inconsciente para siempre, que se manifiesta en la frase: mis padres nunca me quisieron-, y c) volver de nuevo a la rivalidad con la madre y en su inconsciente seguir amando a su padre. Esta última opción es el origen de la homosexualidad femenina. Toda mujer pasa por ese complejo sistema de identificaciones hacia las figuras parentales, de ahí que la sexualidad femenina en la mujer adulta, constituya un enigma hasta para la propia mujer.
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