jueves, 25 de diciembre de 2014

¿TERAPIA DE SEPARACION PROGRESIVA?

Esto es lo último que ofrecen los psicólogos cuando les llega una pareja con problemas y “no ven de donde provienen los mismos”. Lo que hacen es dar pautas para garantizar la separación sin dolor.
¿Esto qué significa?. Desconocimiento de lo humano, de lo psíquico que anida en el hombre y en la mujer. Falta de conocimiento sobre la parte inconsciente de la personalidad y del modo en que se manifiesta cuando estamos en compañía del otro. Como ejemplo, pongo a una pareja que llegó hace cuatro meses porque querían seguir juntos pero no sabían cómo resolver el cambio de actitud que tanto él como ella había sufrido en los dos últimos años. Acudieron primero a un psicólogo, el cual no entendió nada, solo que eran muy diferentes y que las diferencias eran insalvables, así que les aconsejó hacer una “terapia de separación progresiva”. La pareja, dejó de acudir al susodicho psicólogo y fueron a una psicóloga. Esta padeciendo de la misma carencia de instrumentos de lectura de lo que realmente sucedía en la pareja, optó por lo mismo, proponerles una “terapia de separación progresiva”. La pareja, a punto ya de tirar la toalla, se encontraron con el psicoanálisis para parejas. (www.terapiadeparejaenmadrid.com) ¿Qué fue lo que ocurrió? Simplemente que la mujer había cambiado y él hombre no reconocía a dicha mujer. Esto le hacía tratarla con agresividad, no la entendía, decía de querer recuperar a la mujer que él había tenido, etc… En resumen, lo que el  psicoanalista pudo ver y que los psicólogos no pudieron darse cuenta, es que la sexualidad de la mujer había cambiado y por lo tanto, era otra mujer. Esto hacía que el hombre no la reconociera, ni se diera cuenta de lo que recién ahora, esa nueva mujer le estaba pidiendo. No pudiendo entrar en detalles, el psicoanalista, le indicó a el hombre, que se hallaba frente a una nueva mujer que pedía por lo tanto un hombre nuevo, es decir, una nueva sexualidad de pareja ya que ambos se acercaban a los cincuenta y cinco años. La sexualidad que habían mantenido hasta la fecha era haber cuidado de sus dos hijos, los cuales, por edad, ya estaban dejando el hogar familiar y dicho cambio, les hacía a la pareja replantearse su vivencia como hombre y como mujer. La mujer, en ese sentido, tenía una visión más amplia y cuando plantea cambios, el hombre no los acepta ya que los cambios que ella pedía, exigía un cambio en la manera de ser de él. Entendida esta cuestión, el psicoanálisis está ayudando a esta pareja a construir una nueva sexualidad, por lo tanto, una nueva y futura vida. Ambos están recuperando la ilusión porque comienza una nueva vida. De ahí que cuando una pareja algo no funciona, el análisis debe llevarse a cabo sobre la sexualidad vivida y sobre el nacimiento de una nueva sexualidad desconocida. Señalar que una nueva sexualidad no es un nuevo modo de hacer el amor, sino que incluye a parte del sexo, una manera diferente de amar, comprender y entender al otro.


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