domingo, 22 de junio de 2014

¿Por que rivalizan las parejas?

Llama poderosamente la atención la enorme rivalidad con que algunas parejas muestran en su relación. Dicha rivalidad les lleva a discutir por lo más nimio y absurdo hasta el punto de llegar a separarse. Sin embargo, tanto ella como él, tras romper, cuando conocen a toda persona terminan reproduciendo el mismo modelo de relación que la anteriormente terminada.
Entrando en los aspectos inconsciente de este tipo de rivalidad, tenemos que analizar separadamente en el hombre y en la mujer los factores que determinan dicha pelea o rivalidad.
En el hombre, la rivalidad con respecto a la mujer tiene varias causas. Hoy comentaremos una de ellas y guarda relación  con una envidia inconsciente femenina hacia la mujer. Esto quiere decir que el hombre por circunstancias inconscientes que habrían de ser determinadas y estudiadas, rivaliza con la mujer porque de un modo inconsciente desearía ser como ella. Esta incapacidad por parte del hombre, le lleva a considerar a la mujer como un ser superior. Modelo de identificación inalcanzable que le genera como toda envidia, un sentimiento de agresividad y rebeldía hacia la mujer.
En la mujer, la rivalidad hacia el hombre suele estar determinada por varios aspectos. Uno de ellos es la envidia masculina, es decir,  hacia el hombre. Ella desearía haber sido un hombre por la existencia de factores inconscientes que habrían de ser determinados durante su desarrollo sexual y al no poder equivalarse  al hombre, entra en rivalidad directa con él. Tanto la rivalidad masculina como femenina, guarda relación en este caso, con un sentimiento de inferioridad infantil tanto en el hombre como en la mujer. dicho sentimiento hace que ella valora al hombre y quiera ser como él sin poder conseguirlo y al hombre le sucede lo mismo. Frente la mujer se siente inferior y al no poder ser como ella, quiere destruir o aniquilar la visión de la misma porque la presencia femenina activa el sentimiento de inferioridad en el hombre.
Se produce una lucha de “egos” donde ninguno de los dos puede aceptar el sexo que le corresponde con respecto al otro. Ambos tratan de imponerse al otro porque ninguno de los dos acepta la diferencia sexual con el otro. Son como dos parejas, una mujer masculina y un hombre femenino que no logran llegar a acuerdos simplemente por no aceptar la posición sexual que a cada uno con respecto al otro le toca tolerar.

Estas rivalidades necesitan con urgencia un psicoanálisis de la pareja, pues si no se resuelve esta inmadurez, terminará aniquilando a la pareja.

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