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domingo, 6 de marzo de 2011

EL ORIGEN DE LA SEXUALIDAD FEMENINA

Freud, ya habla que el niño y la niña, pasan por una fase de identificación a la figura del padre y de la madre. En esa etapa, ocurre la llamada fase del espejo, en la cual el niño ve en la figuras de los padre un modelo a los cuales identificarse. Este estadio, es fundamental para la constitución sexual del niño, porque según el modelo de identificación que se halla producido en él, así será el modo en que vivirá y se relacionará de adulto con el resto de hombres y mujeres. La mujer pasa en primer lugar por una fase de identificación hacia la figura de la madre. En dicha identificacion, no solo quiere ser como ella sino que también desea el objeto de amor de la madre: el padre. Esto la hará rivalizar con ella por el amor y el cariño del padre. Si una niña no logra superar este complejo de rivalidad hacia la madre, en el futuro, nos encontraremos a mujeres que de continuo se están peleando con la madre y la relación siempre es tensa y mala. La causa es una rivalidad no resuelta porque inconscientemente, este tipo de mujeres, siguen amando al padre, de manera que la madre no deja de ser un obstáculo hacia la consecución de su objetivo infantil: conseguir la totalidad del amor del padre.La niña, mas tarde pasa por una fase de enamoramiento hacia el padre, de manera que su deseo queda erotizado por la figura del padre y en su inconsciente, desea tener un hijo con el padre. La no consecución de su deseo, la hace sufrir una enorme decepción y frente a la misma, solo tiene tres opciones: a) volcar su libido sexual hacia los hombres, b) refugiarse en la soledad - de manera que frente a los padres perdura un odio inconsciente para siempre, que se manifiesta en la frase: mis padres nunca me quisieron-, y c) volver de nuevo a la rivalidad con la madre y en su inconsciente seguir amando a su padre. Esta última opción es el origen de la homosexualidad femenina. Toda mujer pasa por ese complejo sistema de identificaciones hacia las figuras parentales, de ahí que la sexualidad femenina en la mujer adulta, constituya un enigma hasta para la propia mujer.

martes, 1 de marzo de 2011

HOMBRES DEPENDIENTES DE SU PAREJA

Muchos de los enigmas dentro del mundo de la pareja es aquel por el cual el hombre se vuelve celoso y extremadamente dependiente de la mujer. Sigmund Freud, comenta que ello es debido a la fascinación y a la sobrestimación de la mujer amada o deseada. Esta idealización hace que el hombre quede en una posición inferior, de manera que acaba sintiendo a la mujer superior a él y de ahí, el origen de los celos y del sentimiento de inferioridad.


Este tipo de hombres, tienden a compararse contínuamente con la mujer. Es fácil descubrir la existencia en estos hombres de una " envidia femenina" llegando a pensar que la mujer goza de mas privilegios que el hombre y de ahí, el origen de su envidia. ¿ Por qué un hombre puede llegar a envidiar a una mujer? ¿ Por qué estos hombre rivalizan con la mujer y tratan de ser como ella?. El origen de este sentimiento de inferioridad masculina tiene su origen en la antigua relación del niño con la madre. Este tipo de hombres han tenido, por lo general, madres fuertes, seguras, capaces de todo y fuertemente castrantes, de manera que la opinión del niño, frente a la madre, carecía de poco valor. Estos " hombres castrados " se sienten de menos y acaban valorando y colocando a la figura de la madre en una posición superior. Luego de adultos, con su pareja, acaban haciendo lo mismo. Confunden a la mujer real con la mujer imaginada y mantienen con la mujer la misma relación que mantuvieron con su madre: excesiva dependencia, sobrestimación y fascinación, pero pagando un precio: quedan anulados como hombres y frente a la mujer son hombres hechos a medias, celosos y envidiosos de la figura femenina.

domingo, 20 de febrero de 2011

¿ QUE SON LOS CELOS PROYECTADOS ?

Los celos llamados proyectados, nacen tanto en el hombre como en la mujer, de las propias infidelidades del sujeto o del impulso a cometerlas; relegado, por la represión, a lo inconsciente. Sabemos que la fidelidad que se exige sobre todo en el matrimonio, lucha siempre con incesantes tentaciones. Precisamente aquellos que niegan experimentar tales tentaciones, sienten tan enérgicamente su presión que suelen acudir a un mecanismo inconscientes para aliviarla, y alcanzan tal alivio e incluso una absolución completa por parte de su conciencia moral, proyectando sus propios impulsos a la infidelidad sobre la persona a quien deben guardarla. Las costumbres sociales saben y han tenido en cuenta la atracción que ejerce la mujer casada como el hombre comprometido. Y la inclinación a la infidelidad se hace inofensiva tolerando estos deseos de ser infiel, satisfaciéndolos en el objeto propio, lo que equivale a un cierto retorno a la fidelidad ( esta satisfacción es en calidad de fantasía y la persona con deseos de ser infiel fantasea en la cópula como si estuviera con la persona que desea ). Pero el celoso se niega a reconocer y a satisfacer sus deseos de esta manera. Los celos proyectados, tiene un carácter casi delirante y el psicoanálisis descubre las fantasías inconscientes subyacentes cuyo contenido es la propi infidelidad. El celoso proyecta sus deseos de infidelidad sobre su pareja: " no soy yo quien desea ser infiel sino que es ella ella " o " no soy yo quien desea aconstarse con otra persona sino que es él ". Este tipo de celos es muy frecuente y es debido a una moral sexual reprimida que impide reconocer en el celoso que quien tiene deseos de ser infiel es él pero como su moral no se lo permite, " proyecta " y acusa a su pareja de tenerlos, para queda exhento de dicha culpa.

lunes, 24 de enero de 2011

AMAR NO ES SOMETERSE

El amor es un sentimiento diferente al enamoramiento. El enamoramiento lo definimos como un estado tal de obnubilación que bien puede parecerse a la paranoia, pues durante la fase del enamoramiento ( suele durar entre dos y tres meses ), las personas llegan a padecer auténticos cambios en la personalidad: son capaces de tomar decisiones precipitadas, viven en un estado de delirio placentero todo el día y son capaces de realizar acciones inverosímiles que en un estado normal jamás harían. Afortunadamente esta especie de delirio desaparece cuando los enamorados comienzan a conocerse. A partir de este momento una pareja puede separarse o dar inicil al sentimiento del amor, que se basa en amar al otro para sentirle cercano y conocido. Es cierto que el amor produce un estado placentero pero sobre todo de seguridad en uno mismo que depende de la relación con la otra persona. De hecho, cuando las personas se sienten queridas, van por el mundo mas seguras y son capaces de vencer los obstáculos de una manera más resolutiva. Sin embargo, personas que no han conocido el amor, puede llegar a ser tal el bienestar que sienten que pueden llegar al sometimiento con tal de no perder ese goce que da el sentirse amado, fuente de la seguridad personal. La servidumbre amorosa, como la llamaba Sigmund Freud ( el padre del psicoanálisis ) tiene su fundamento en un agradecimiento inconsciente y a la vez de servidumbre hacia el otro por haberle hecho experimentar tan agradable vitalidad. El psicoanálisis viene a estudiar que siempre que hay amor, aparece la ambivalencia afectiva, de manera que amor y odio, se complementan. Las personas pueden amarse y odiarse simultáneamente ya que no es fácil reconocer que el otro es parte de la felicidad de uno mismo. Aquí se pone en juego el narcisismo que es una especie de soberbia, de la se observa mucho en las personas, que impide aceptar el goce que nos da el otro. Amar no es someterse porque el sometimiento es para someter tambien al otro. El que se somete somete al otro con su sometimiento y esto es causa de ambivalencias afectivas donde amor y odio se complementan. De ahí que la mayoría de los casos de violencia doméstica, sean crímenes pasiones ( como bien dicen los profesiones del derecho y del psicoanálisis )

domingo, 9 de enero de 2011

HOMBRES DE MORAL SEXUAL REPRESIVA

Determinadas parejas acuden a consulta refiriendo ser la mujer la que rechaza el sexo y el contacto sexual. La figura masculina suele sentir frustración, ansiedad y malestar frente a los contínuos rechazos por parte de la mujer. El psicoanálisis viene a estudiar la moral de estas parejas y obtiene datos muy interesantes. Este tipo de parejas, tanto él como ella, tiene una moral sexual cultural represiva que les hace rechazar todo aquello que desean pero que les perturba justo por ser del orden del goce y del placer. Este tipo de hombres y mujeres se educaron bajo una moral donde la genitalidad era para uso exclusivo de la reproducción. Concebir el cuerpo como goce, es algo que provoca malestar significativo a las parejas, en las cuales, el hombre goza mas de lo que no tiene que de lo que tiene y la mujer goca más postergando que satisfaciendo de manera inmediata. Este tipo de mujeres aman a su pareja y son capaces de sofocar su pasión interna disfrazándola de amor. El hombre, frente a la posibilidad de verla gozar a ella, se asusta y ejerce una labor represiva sobre el deseo de ella, para que así sucumba el deseo y busque otras salidas bien en la realidad ( prostitución ) o en el onanismo ( masturbación ) mediante fantasías. Por lo tanto, si sumamos la moral represiva en la mujer, donde ella misma es capaz de sentir temor frente a su capacidad orgásmica junto a la moral represiva del hombre, donde su capacidad de goce no alcanzará nunca el goce del que ella si puede llegar a obtener, tenemos la típica pareja donde ella nunca quiere y él siempre quiere. En el fondo, todo es un disfraz porque ella, en la intimidad y amándolo a él es capaz de decir no a su moral para no perturbar el deseo de él y él frente al goce de ella, se queda perturbado y prefiere pensarla a ella como negadora del deseo antes que aceptar que goza más con ella en la fantasía ( siempre de goce limitado ) que en la realidad.

domingo, 26 de diciembre de 2010

PAREJAS MASOQUISTAS BAJO SENTIMIENTO DE CULPA

Numerosas parejas acuden a consultan haciendo referencia a no poder vivir ni juntos ni separados. Una fuerza mayor les liga y no les deja separarse porque vuelve a buscarse y encontrarse como dos poderosos imanes. Son las típicas parejas que se pelean, sufren se separan, se vuelven a juntar y en ese ir y venir pasan el tiempo de su vida. Incluso parejas donde ella le denuncia a él por maltrato, acaba siendo ella la que vuelve con él. Dice así: " a pesar de que me maltrata, le amo. No puedo vivir sin él." Este tipo de parejas no toleran curarse y de hecho, cuando van a terapia y comienzan a mejorar, abandonan sin dar ningún tipo de explicación el tratamiento, porque el tratamiento, les estaba curando de su dolor: nos estamos refiriendo a las parejas masoquistas. El masoquismo es una cualidad psíquica atribuible a todo ser humano. La tendencia a la búsqueda del sufrimiento es una variable de la psiquis que debe tenerse siempre en cuenta a la hora de llevar a cabo una terapia e incluso una resolución judicial, porque yo he visto la cara de ciertos jueces y juezas de dictaminar una separación por maltratos, poner medidas preventivas y ser la propia mujer, la denunciante, la que vuelve con el hombre maltratador. El masoquismo tiene su base sobre el llamado complejo de culpabilidad. Dicho complejo no deja de ser mas que un conflicto de naturaleza moral donde la persona, ya sea hombre o mujer, experimenta desde épocas tempranas de su vida un sentimiento de culpabilidad que le lleva a la búsqueda inconsciente de un castigo para aliviar dicho sentimiento de culpabilidad. De hecho no hay mas que ver a personas que sienten culpa y cuando les ocurre una desgracia o una calamidad en su vida, lejos de sentirse mal, hallan un enorme alivio en el sufrimiento y en la resignación. Las parejas masoquistas, cada uno sabe de la culpa del otro y por eso se maltratan. Son la pareja perfecta pues cada uno ha encontrado en el otro la horma de su propio zapato. Tal es así que el maltrato se corresponde más con una penitencia que se hace cumplir si o si que con inflingir daño al otro. El masoquista, sea hombre o mujer, encuentra una paz en el dolor, en el sentido de que se calma su complejo de culpabilidad. De hecho, en este tipo de parejas, el máximo dolor que uno puede inflingir al otro es el abandono, por eso cuando uno pronuncia la frase de irse o abandonar la relación, el dolor que experimenta la parte contraria puede llegar a ser desgarrador. Y separarse no tiene sentido para este tipo de parejas porque la culpa, si no se psicoanaliza, siempre necesita ser calmada y para calmarla tiene que haber alguien dispuesto a juzgar y a ejecutar el castigo, la sentencia o la pena capital.

domingo, 12 de diciembre de 2010

LA INFIDELIDAD NO EXISTE

¿ Qué es la infidelidad? ¿Se puede ser fiel a la pareja cuando el amor y el deseo han desaparecido? ¿Qué nos hace ser fieles? Somos fieles a los pactos cuando existen y cuando duran. La pareja es la suma del amor, del deseo, de los pactos y del compromiso. Cuando se acaba el amor y el deseo, son los pactos los que sostienen la pareja siempre que los mismos comprometan. No hay tantos pactos entre la pareja que no vayan mas allá de los hijos o de lo laboral. Salvo estos, el amor y el deseo, no se pueden pactar y menor limitar. Es la moral educacional la que hace que se le ponga límites al amor y al deseo. ¿ Qué es lo primero que desaparece en una pareja, el amor o el deseo? Las concepciones populares dicen que si el amor no existe, el deseo se apaga. No es cierto. El deseo, constitucionamente hablando es mas antiguo y primitivo que el amor, que es un sentimiento inventado, forzado por el hombre para poder hacer del otro- un desconocido- un conocido. "El amor y el deseo se parecen, gritaba el condenado", dice un verso del poeta Miguel Oscar Menassa, pero no es lo mismo. Al ser mas primitivo el deseo, decimos que la existencia del deseo es lo que hace que surja el amor. Cuando se acaba el amor,puede existir el deseo, pero cuando se acaba el deseo, el amor sucumbe. Y como bien estudia el psicoanálisis, el deseo es lo que hace mantenerse viva a las personas- de ahi que se busque fuera de la pareja cuando sucumbe-. Si la pareja no produce el deseo, es porque la figura del hombre y de la mujer no existen como tal. En una pareja, el deseo se extingue porque se familiariza la relación entre el hombre y la mujer. Es cuando el hombre pierde su rol de hombre y se convierte en un niño, en los brazos de ella, que lejos de ser una mujer, ahora se ha convertido en su madre. El psicoanálisis es efectivo porqu detecta la inmadurez en la que caen las parejas y la resuelve, madurando los aspectos infantiles de los integrantes de la pareja. Un profundo trabajo sobre el niño para convertirlo en hombre y sobre la madre para transformarla en mujer, garantiza el nacimento del deseo y del amor. Por lo tanto, desde el punto de vista del psicoanálisis, la infidelidad no existe, pues la pareja a lo que es fiel es a la relación materno filial que tienen y lo que hay que investigar es si alguna vez fueron fieles como hombre y como mujer.