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domingo, 4 de septiembre de 2011

CURSO GRATUITO SOBRE LAS RELACIONES DE PAREJA









CURSO PRESENCIAL Y ONLINE.
El amor y el sexo: dos ocupaciones del hombre desde sus orígenes como hombre. Dos problemáticas que lo conmueven y lo mueven. Dos fuentes de afectos universales como los celos, la envidia... ¿Cómo hacer para tolerar la más grande de las diferencias, la que separa a los dos sexos, cómo hacer para aceptarla como riqueza.
INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES: 917581940, actividades@grupocero.info

SEXUALIDAD INFANTIL EN UNA MUJER DE 30 AÑOS

Mujer de 30 años. Acude a consulta hace un año, para solucionar un problema de pareja. Lleva casada un año con un hombre anteriormente separado. Refiere sentir celos por la ex de su marido, se compara sexualmente con ella. Comenta que desde joven siempre ha tenido dificultad para llegar al orgasmo, no logra concentrarse y cada vez que hace el amor con su marido, le vienen imágenes a la mente de otras mujeres gozando sexualmente con las que se excita y llega de manera culposa al orgasmo.  Se ha planteado seriamente si tiene una disposición bisexual u homosexual porque no logra entender la dificultad que tiene para disfrutar plenamente del sexo con un hombre y del goce que siente de imaginar el goce de otras mujeres.  
Tras un año de psicoanálisis, se descubre que la paciente mantenía su goce con la masturbación, cuya práctica sexual había descubierto a los siete años, cruzando y frotando accidentalmente sus dos piernas. Desde entonces, esta práctica la ha mantenido vigente y llega a considerar que nadie puede hacerla gozar más ella consigo misma. Recuerda así mismo que su madre siempre fue una mujer de moral represora y nunca le explicó nada sobre la sexualidad de la mujer. Mantiene vivo un recuerdo auditivo desde la edad de los siete años y era el sonido jadeante de su madre gozando sexualmente de su padre. Comenta que aquello la asustó enormemente y casi se orina del miedo que sintió. Para evitar orinarse, cruzó fuertemente sus piernas y sintió una sensación nueva y placentera en su clítoris que le llevó accidentalmente al descubrimiento de la masturbación. El recuerdo de la madre gozando sucumbió a la represión hasta que la paciente comenzó a psicoanalizarse. Pudo asociar que las imágenes de mujeres que le venían a su mente mientras ella practicaba el coito con su marido, eran un desplazamiento de la imagen de la madre gozando. Así mismo, la dificultad que la paciente tenía para gozarse debía a una fijación de su libido sexual al placer masturbatorio infantil. Actualmente sigue en tratamiento psicoanalítico.

lunes, 25 de julio de 2011

SOBRE UN CASO DE CELOS PARANOICOS EN UN HOMBRE

Acude a consulta un hombre de 47 años. Refiere llevar 18 años felizmente casado. Casualmente un día se encuentra el correo abierto de su mujer y descubre una serie de emails con conversaciones ente ella y su Jefe de carácter comprometido que le hace sospechar que hay algo entre ellos. Desde ese día el paciente comienza observar la conducta de su mujer. Piensa que se arregla más, que usa mÁs escotes que antes, que adelgaza para tener mejor figura, que los viajes de empresa se suceden mas habitualmente, que llega mas tarde  a casa porque tiene mas reuniones de empresa. Sin embargo, todo esto ya sucedía desde hacia dos o tres años, por lo tanto la atención que le daba a situaciones que antes era normal, ahora se habían convertido en el objeto de su sufrimiento. Comienza a leer los mensajes del móvil de su esposa, descubre el nombre de él, lo busca en internet hasta que logra hallar una foto del mismo. Comenta que le recuerda a su suegro, hombre enérgico, de aspecto militar y con cierto aire machista. No comprende cómo su mujer se ha fijado en un hombre así, todo lo contrario a lo que él es. Llega un momento en que le pregunta a ella por dichas relaciones. Ella le llama paranoico, que no hay nada, que todo son figuraciones suyas. El sufre, comienza a seguirla, a la entrada del trabajo, a la comida, a la salida. Se fija en todos los detalles: si se arregla más es por el otro, si se perfuma diferente es por el otro, si llega tarde es porque está con el otro. El paciente cree que va a enloquecer. El psiquiatra le dice que no puede hacer nada por él, que acude a un terapeuta de pareja. Acude con todo este cuadro de síntomas que le hacen comportarse como un hombre fuera de si. Lo llamativo de los celos paranoicos de este paciente es el cuadro de fijación hacia la figura del Jefe de su mujer. Habla de la relación con el suegro, hombre que no le aceptó cuando quiso casarse con su hija. Con los años, han ido teniendo una relación más cordial, hasta el punto que al paciente se le despertaron ciertos afectos hacia el mismo de carácter homosexual irreconocibles por su conciencia. La coincidencia de los factores físicos del Jefe con los de su suegro, produjeron un desplazamiento de la libido homosexual sentida por el suegro hacia la figura del Jefe, de manera que los celos correspondían a un desplazamiento del deseo sexual bajo la fórmula: “ no soy yo quien desea a su Jefe ( mi suegro ) sino que es ella quien lo desea.” Para llegar a la comprensión de los celos paranoicos en el citado paciente se necesitó un año de terapia. Cuando el paciente fue capaz de llegar a esta asociación entre su paranoia celosa y sus deseos homosexuales, los celos desaparecieron.

martes, 5 de julio de 2011

PAREJAS CON SEXUALIDAD INFANTIL

Con frecuencia nos encontramos parejas que a pesar de no haber ni deseo ni amor entre ellos, viven atrapados en una monotonía eterna donde el único deseo es vivir en tranquilidad sin ser molestado mutuamente. Nos preguntamos si a pesar de esto, hay algún tipo de sexualidad entre ellos. ¿Realmente puede no haber deseo dentro de una pareja? ¿Puede el amor y el deseo desaparecer? Si la pareja continua junta debemos pensar que alguna sexualidad hay pero ¿ cual ? El psicoanálisis estudia este tipo de parejas y descubre que habitualmente lo que el hombre es para la mujer no es lo que él cree. Así mismo lo que la mujer es para él no suelen corresponderse con lo que ella cree que es. Estamos hablando de un juego de espejo, en el sentido de que el hombre proyecta sobre la mujer sus fantasmas afectivos y emocionales ( figura de la madre, padre o hermanos ) y a la mujer le pasa lo mismo. Visto así nos surge las preguntas ¿ qué es un hombre para una mujer? y ¿ qué es una mujer para un hombre?. Cuando las parejas llegan al psicoanálisis realmente se sorprenden al conocer la parte inconsciente que hay en juego dentro  de la pareja pero que ninguno de los dos acierta saber conscientemente qué es. El puede seguir atrapado en la relación imaginaria con la madre y desplazar dicha relación infantil a su relación actual. De esta manera, la mujer es tratada por el hombre como la figura materna y el hombre revive la relación maternal con su mujer. De esta manera, el amor, el odio y el deseo se juegan dentro de la relación imaginaria niño-madre pero no en la relación hombre-mujer. El amor y el deseo se han desplazado de manera que sigue existiendo pero de una manera inconsciente. La mujer- dependiendo de su desarrollo sexual- ha podido quedar atrapada en la relación con la madre o con el padre, esto es lo normal, aunque hay que estudiar también el resto de fantasmas familiares ( hermanos, tios, abuelos ). De manera que la mujer también puede estar repitiendo de manera inconsciente la relación imaginaria con su padre o su padre en la figura del marido sin darse cuenta de ello. Abreviando, decimos que en aquellas parejas que a pesar de decir que no sienten nada el uno por el otro, pero que siguen juntas, se descubre que la relación que  mantienen actualmente es una relación inconsciente de la sexualidad familiar desplazada a la convivencia actual.

domingo, 19 de junio de 2011

UN SUPUESTO CASO DE VIOLENCIA DE GENERO

Pareja de 40 y 35 años. Acuden a consulta por mediación de la abogada de ella. El ha sido denunciado varias veces por malos tratos. En varias ocasiones ella le puso denuncia que luego retiró. Siempre le perdona y es ella la que siempre incumplía la orden de alejamiento impuestas por una Jueza sobre él. La Jueza, cansada de la actitud de ella repetitiva, de siempre perdonarle llega incluso a echarla de la sala y decirle que lo que necesita es ayuda terapéutica.

La pareja comienza su tratamiento por separado. Resultados de las entrevistas. Ella reconoce quererlo, que es el único hombre de su vida, que tiene una fuerte dependencia a él pero tiene celos que la llevan a sospechar que él tiene relaciones con otras mujeres. No puede asegurar que sea verdad lo que piensa porque nunca encontró pruebas que justificara la supuesta infidelidad de él. Sin embargo, sus celos le llevan a maltratarlo, a retirarle el amor, el sexo e incluso a increparle a través de palabras ofensivas respecto a su virilidad hasta que él cansado de la actitud “ machacona” de ella termina golpeándola. Luego se arrepiente y hacen el amor como si fuera la primera vez y pasan una fase de “ luna de miel “ donde se sienten mas felices que nunca, hasta que el ciclo se repite. Ella dice que lo denuncia porque se lo aconseja su madre y sus amigas pero que una vez que a él le encarcelaron en el calabozo o pueden encarcelarlo verdaderamente, retira todos los cargos hacia él porque es mas fuerte lo que siente que el maltrato que recibe inducido por ella.

El hombre comienza diciendo que también la quiere. Tiene un hijo de su anterior pareja y que hace todo lo posible por tenerla contenta, trabaja, la da todo lo que ella pide y que la ama, pero nunca la fue infiel y reconoce que ella es cruel con él. No entiende sus celos delirantes y no tolera la actitud pesada y agresiva que tiene hacia él cuando lo instiga hasta que pierde el control y la golpea. Y lo que no soporta es el desprecio que muestra hacia su hijo. “ Parece como si la gustara y que ella tiene algo de masoquista”. Sin embargo, el no quiere continuar mas con este tipo de relación y ha sido el que ha dicho de separarse. Esta decisión casi le vuelve loca a ella y volvió a desencadenar en una fuerte pelea donde ambos se agredieron mutuamente pero esta vez no hubo denuncia ya que la propia policía conoce a la pareja y es una historia que viene repitiéndose durante varios meses. El hombre decide separarse porque cree que ella va a ser su ruina. Dice que el grado de nerviosismo que le produce es tan grande que tiene temor verdadero a que un día pueda verdaderamente agredirla y matarla pues le da la sensación de que ella lo buscara.

En el psicoanálisis de ella, se descubre que desde su mas temprana infancia ella tenía un carácter de rivalidad y rebeldía hacia la madre que le hacía ser castigada y pegada por el padre. Dicha rivalidad procedía del Complejo de Edipo, donde presa de los celos que le supuso el descubrimiento de la relaciones sexuales de sus padres, empezó a odiar a su madre y del deseo inconsciente que sentía hacia el padre, la única manera que tenía de ser “ tocada “ por su padre, eran a través de la búsqueda del dolor que le proporcionaba el ser golpeada por el padre una vez instigado. La paciente, desde niña, había desarrollado una sexualidad precoz caracterizada por un goce que hallaba en el ser pegada por el padre. Dicha sexualidad era del orden de un masoquismo erógeno infantil que se había prolongado hasta la edad adulta. De manera que en la relación con su pareja actual, ella repetía con el marido la misma situación que había tenido con sus padres en la infancia. En el acto de molestar al marido, éste, era para ella la figura de la madre y cuando él la golpeaba, éste era la figura del padre. La paciente, en su relación de pareja, había vuelto a encontrar el goce infantil que experimentaba cuando presa de los celos, odió a su madre y deseando a su padre, nunca le perdono dicha infidelidad con su madre, ya que la paciente, por aquella época se hallaba fuertemente enamorada de la figura paterna.